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Fisioterapia y Osteopatía

MEDITACIÓN

La esencia de la Meditación puede resumirse en la siguiente actitud: “Consciencia en cada momento”. Esto es consecuencia de un proceso gradual de maduración, basado en la paz mental y en el despliegue de la atención y la alerta. Es el desarrollo de un estado de “tranquila presencia consciente” que tiene que ir creciendo hasta impregnar todos los momentos del día.

Lo que hoy conocemos con el término de meditación ha ocupado un lugar preferente como medio para conseguir el objetivo último de despertar la consciencia de unión (con el propio Ser interior, con la Divinidad, con el Todo) presente en todos los sistemas filosóficos y espirituales de la historia de la Humanidad, desde las enseñanzas de los antiguos textos sánscritos y el desarrollo del Yoga en todas sus vertientes, pasando por ejemplo por el Taoísmo, el Budismo Zen, o por lo que nuestros grandes místicos abulenses definieron como Contemplación (término por otra parte más acertado en castellano que meditación), hasta llegar al anglicismo de moda hoy en día conocido como mindfulness.

La práctica de técnicas de meditación nos ayuda a ser conscientes de lo que sucede en cada momento, nos enseña a aceptar y aprovechar cada situación, independientemente de sus características, como una oportunidad para salir fortalecidos, profundizando en el autoconocimiento, desarrollando nuestra capacidad de respuesta, superando nuestras limitaciones, expandiendo nuestra consciencia y activando el inmenso potencial que llevamos dentro.

Es necesario comenzar con un entrenamiento específico con técnicas concretas dirigidas a adiestrar en el dominio de la postura, la observación y regulación de la respiración, la interiorización y la concentración. Cuando estos pasos se han perfeccionado, cesa el esfuerzo y la experiencia meditativa brota naturalmente.

Pero ya desde el principio, la esencia de la actitud meditativa tiene que reflejarse en el conjunto de las facetas de la vida, integrada en lo cotidiano, manifestándose como un estado mental de apertura total hacia lo que la vida trae en cada momento. Ya se esté contemplando las estrellas o inmerso en un problema del trabajo, lo que transforma cualquier vivencia en meditación es la actitud personal de vivir cada situación, no desde la periferia de la mente y los sentidos, sino desde esa posición de observador, centrado y desapegado, libre de juicios, que llamamos “consciencia testigo”.

Los beneficios de la práctica meditativa no deben convertirse en expectativas ni objetivos condicionantes, convirtiéndose así la propia práctica en una obligación o una carga, sino que, viviéndola como un disfrute y una forma de sentirse y descubrirse para ser más uno mismo, irán surgiendo solos y espontáneamente, mediante saltos progresivos, si se tiene perseverancia.

Algunos de los innumerables efectos fisiológicos positivos comprobados científicamente son:

  • Induce un estado de calma y relajación profundas, con descenso de la tasa metabólica, del ritmo cardiaco y del trabajo del corazón. Disminuye la presión arterial.
  • Reduce el consumo de oxígeno y la producción de dióxido de carbono.
  • Aumenta el flujo de aire a los pulmones, facilitando la respiración.
  • Disminuye los niveles de cortisol y lactato, los cuales están asociados con el estrés.
  • Reduce los radicales libres.
  • Equilibra los niveles de colesterol.
  • Aumenta la resistencia eléctrica de la piel (la baja resistencia de la piel está asociada con el estrés y la ansiedad).
  • Ajusta el funcionamiento del sistema límbico, mejorando la respuesta emocional ante los acontecimientos y los estímulos externos.
  • Equilibra la actividad del sistema nervioso.
  • Desciende la frecuencia, aumentando la coherencia, de las ondas cerebrales, haciendo predominar los ritmos alfa.
  • Equilibra los hemisferios cerebrales y la conexión entre los mismos.
  • Potencia cualidades como la orientación en el espacio, la creatividad, la intuición, el conocimiento holístico, etc.
  • Aumenta la capacidad de aprendizaje, la memoria, la percepción, la atención y la concentración.
  • Mejora la calidad del sueño e induce niveles de descanso más profundo, que propician la regeneración de todas las células del cuerpo.
  • Mejora la salud y estimula los procesos autocurativos.
  • Disminuye la edad biológica.
  • Aporta estabilidad emocional.
  • Genera vitalidad, aumentando las reservas de energía y el uso productivo de estas.
  • Incrementa la resistencia al estrés y a los desórdenes psicosomáticos.
Otros beneficios destacables vendrán mediante pequeños cambios en la vida cotidiana, en las actitudes, en los comportamientos, que irán produciéndose también de manera sutil, progresiva y espontánea:

  • Potencia el sentido común y el sentido del humor.
  • Proporciona un estado mental claro, sereno, objetivo y ecuánime.
  • Desarrolla el estado de alerta y presencia en el aquí-ahora.
  • Proporciona confianza y seguridad en uno mismo.
  • Aumenta la espontaneidad y destruye los viejos hábitos y patrones mecánicos de comportamiento.
  • Mejora el desarrollo de las actividades cotidianas (estudio, trabajo, deporte, etc.) y la relación con los demás.
  • Se comienza a discernir la importancia real y relativa que tiene cada situación o hecho, ampliándose el punto de vista, mirando de manera abierta y global.
  • Las circunstancias exteriores dejarán de condicionar y esclavizar el estado de ánimo, consiguiendo ser más independientes, más libres y menos vulnerables a la influencia de los acontecimientos, sin que estos nos sacudan sin control hacia la depresión o hacia la euforia.
  • Los sentimientos en desequilibrio como miedos, ira, mal humor, egoísmo, tristezas, obsesiones, bloqueos, fobias, traumas, ansiedad, etc. irán siendo sustituidos por estados de ánimo y actitudes como la atención, la alegría, el desapego, la aceptación, la solidaridad, el espíritu de servicio desinteresado, el amor incondicional, el discernimiento entre lo esencial y lo superfluo, la capacidad de reflexión, la comprensión, el autoconocimiento,… en definitiva, todas las cualidades que evidencian un estado interior equilibrado y estable y un nivel de consciencia más elevado.

En Zenkei ofrecemos sesiones mensuales en las que enseñaremos diferentes técnicas y herramientas que puedas utilizar y practicar en tu vida diaria, facilitando un avance progresivo y constante.

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